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jueves, 30 de julio de 2015

LA AMISTAD

“Un amigo verdadero abre su corazón, aconseja con sabiduría, auxilia, alienta, acepta con paciencia, defiende y continua siendo amigo”.
Necesitamos amigos. Dios nos creó con capacidad para relacionarnos y con necesidades que solo pueden satisfacerse con otros.
La soledad, el aislamiento, el individualismo no nos permiten crecer ni ampliar la mirada.
Entre otras bendiciones los amigos:
• Nos proporcionan perspectivas diferentes cuando no las encontramos
• Son una compañía a nuestra soledad
• Nos brindan escucha y apoyo.
¿Qué debería tener en cuenta para construir una verdadera amistad?
• Entender que un amigo NO es una Posesión sino una persona que en este aquí y ahora acompaña mi existencia y puede algún día no acompañarla más y por eso no es que sea mala persona o mal amigo. Las relaciones no duran en todos los casos para siempre y hay que permitir con libertad que los cambios a veces alejen de nosotros o distancien relaciones
• Conocer y compartir valores y normas comunes con respecto a lo que es bueno y lo que es malo
• Conectarme con ese otro en términos de verdad siendo lo más auténtico que puedo y lo más congruente conmigo mismo.
• Saber tolerar y esperar
• Entregarse siendo confiables
La Biblia nos enfoca en la importancia de contar en nuestra vida con amigos. En Eclesiastés 4:9-12 dice que mejor son dos que uno porque si uno cae, el otro podrá sostener, levantar y son muchos los pasajes que animan a sostener la amistad como valioso e importante :Pr 17:17; 18:24,27:10.
Pero más allá de nosotros el mejor ejemplo de amistad lo encontramos en la misma persona del Señor Jesús quien se mostró amigo, poniendo su vida por nosotros Juan 15:13.
Ese es el modelo y aunque hoy el egoísmo y el individualismo promueven relaciones de “Uso”: estoy con vos si algo me podes dar… el paradigma que Jesús nos dejo es lo contario: La entrega.
El encuentro con este amigo perfecto que es Jesús puede llevar tus relaciones a la armonía, a la paz y al crecimiento.